Diciembre es el mes en que muchas pymes del Corredor del Henares descubren que su programa de gestión no refleja del todo la realidad: facturas sin conciliar, stock que no cuadra con el almacén, clientes duplicados o pagos registrados dos veces. Nada de esto es grave si se detecta a tiempo, pero sí lo es cuando aparece en enero, con las declaraciones anuales encima y la asesoría pidiendo datos con prisa.
Por eso conviene dedicar unas horas de noviembre y diciembre a revisar el ERP con método. En este artículo te proponemos una lista de comprobación práctica, pensada para empresas y autónomos de Alcalá de Henares, Torrejón de Ardoz, Coslada o Guadalajara que gestionan su facturación, compras e inventario con un sistema como Odoo u otro similar.
Por qué el cierre empieza ahora y no el 31 de diciembre
El cierre contable no es un trámite de un día: es el resultado de que todo lo registrado durante el año sea correcto. Si esperas al último día, cualquier error obliga a rehacer asientos, emitir rectificativas o pedir documentación a proveedores en plenas fiestas. Además, los datos del año alimentan obligaciones muy cercanas en el calendario:
- Modelo 347 (declaración anual de operaciones con terceros): según la Agencia Tributaria, se presenta durante el mes de febrero y recoge las operaciones del año natural anterior.
- Deben declararse las personas o entidades con las que hayas superado 3.005,06 euros de operaciones en el año, tal y como detalla la AEAT en sus instrucciones.
- Las autoliquidaciones del último periodo y los resúmenes anuales se preparan en las primeras semanas de enero, con los mismos datos que hoy tienes en el sistema.
Si el NIF de un cliente está mal escrito o un proveedor aparece dos veces en tu ERP, el modelo 347 saldrá mal. Corregirlo ahora cuesta minutos; hacerlo en febrero, mucho más.
Checklist de revisión en tu ERP
Estos son los puntos que suelen concentrar los descuadres de fin de año:
- Clientes y proveedores: elimina o fusiona duplicados y revisa que NIF, razón social y dirección fiscal estén completos. Es la base de cualquier declaración informativa.
- Facturas emitidas: comprueba que la numeración es correlativa, que no hay borradores olvidados y que las rectificativas están vinculadas a la factura original.
- Facturas recibidas: verifica que todas las compras del año están registradas y que el IVA soportado está bien clasificado (deducible o no).
- Conciliación bancaria: cuadra los extractos de todos los bancos y tarjetas hasta la fecha. Los cobros y pagos sin conciliar son la causa más habitual de saldos irreales de clientes y proveedores.
- Cobros pendientes: revisa la antigüedad de la deuda de clientes y decide qué reclamar antes de fin de año.
- Inventario: si vendes producto, planifica un recuento físico y ajusta en el sistema las diferencias, roturas o mermas para que el valor del stock sea real.
- Activos y amortizaciones: confirma que los equipos, vehículos o mobiliario comprados este año están dados de alta y amortizándose.
Cuánto tiempo debes conservar la información
El cierre también es buen momento para ordenar el archivo. La Agencia Tributaria recuerda que el artículo 30 del Código de Comercio obliga a conservar libros, correspondencia y justificantes durante seis años desde el último asiento, y que el plazo de prescripción para que Hacienda determine una deuda tributaria es de cuatro años. Son plazos distintos, y lo prudente es aplicar siempre el más largo.
Un ERP bien configurado facilita mucho esta obligación: los documentos quedan adjuntos a cada factura o asiento, con copias de seguridad, y no dependes de carpetas en un ordenador o de cajas de papel en la trastienda.
Errores habituales que conviene evitar
- Cerrar el año con borradores abiertos: pedidos, albaranes o facturas sin validar que luego nadie recuerda.
- Usar el ERP solo para facturar: si compras, bancos e inventario se llevan aparte en hojas de cálculo, el cierre exige cruzar datos a mano y los errores se multiplican.
- No dejar rastro de los ajustes: cualquier corrección de stock o de saldos debe quedar documentada con su motivo.
- Dejar la revisión para la asesoría: tu gestoría puede detectar errores, pero quien conoce las operaciones eres tú. Un sistema ordenado reduce consultas, tiempo y coste.
Si este año has sufrido el cierre más de la cuenta, quizá sea el momento de plantear mejoras para el próximo ejercicio: automatizar la conciliación bancaria, conectar tienda online y almacén o preparar el sistema para la factura electrónica.
¿Quieres cerrar el año con tu ERP en orden?
En Rsolutiva revisamos contigo la configuración y los datos de tu sistema de gestión, corregimos lo que no cuadra y te ayudamos a implantar o mejorar Odoo para que el próximo cierre sea más rápido y sin sorpresas.
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Información general actualizada a octubre de 2026. No sustituye al asesoramiento jurídico ni a la consulta del texto normativo vigente.